Ajustes necesarios para garantizar una participación equitativa.
No todas las personas parten desde el mismo punto.
Por eso, tratar a todos por igual no siempre significa tratarlos de manera idéntica.
Ejemplos
- horarios de trabajo flexibles
- herramientas de apoyo
- accesibilidad
Son acciones que permiten igualar oportunidades, no otorgar una “ventaja”.
Los ajustes razonables no son una excepción a las reglas, sino una forma de precisarlas.
¿Por qué es importante?
En un equipo conviven personas con diferentes necesidades, capacidades y limitaciones.
Ignorar estas diferencias conduce a una igualdad aparente, que en la práctica excluye.
- alguien puede necesitar más tiempo para lograr el mismo resultado
- otra persona necesita una herramienta distinta para realizar la misma tarea
- otra más requiere flexibilidad para conciliar responsabilidades
Adaptar las condiciones no reduce los estándares, permite cumplirlos.
La equidad en la práctica
Tratar a todos de la misma manera no siempre significa ser justo.
La equidad implica tener en cuenta las diferencias para que cada persona tenga una oportunidad real de participar, desarrollarse y alcanzar resultados.
La igualdad es el objetivo. La adaptación es el camino.